El conjunto azulgrana cumple con los pronósticos y se impone al Athletic de Bilbao en casa, en la final que se ha disputado en el Camp Nou con doblete de Messi y un gol de Neymar. Williams hizo el tanto del honor (3-1).
Doblete en el saco. El FC Barcelona no ha dado opción para la sorpresa y acaba de conquistar su vigesimoséptima Copa del Rey hoy en el Camp Nou. Ya solamente le falta la Liga de Campeones, cuya final será el próximo sábado, para volver a repetir el Triplete del año 2009.
Los azulgranas han dominado el torneo imponiéndose a rivales como Atlético de Madrid, Villarreal o Elche, con una impresionante media goleadora en toda la competición. Una muestra más de la gran temporada que han firmado los pupilos de Luis Enrique en este 2015.
A pesar del masivo desplazamiento de aficionados vascos a la ciudad condal, que durante todo el día han llenado las calles y plazas de la población con sus cánticos y animaciones, se topan otra vez con la escuadra catalana en la final, como ya les ocurriera en 2009 y 2012, que fueron las dos finales precedentes entre ambos equipos.
Messi desnivela la final
Los leones comenzaron apretando en los primeros minutos, presionando muy arriba la salida de balón de los azulgranas, y de hecho estuvieron cerca de dar un susto a Ter Stegen. Pero los catalanes se sobrepusieron pronto y tanto Neymar como Suárez gozaron de claras ocasiones antes del golazo de Lionel Messi. Uno de esos tantos que pasarán a la historia por su ejecución. Daba igual cuántos rivales tuviera por delante: se zafó de todos ellos y batió a Iago Herrerín por el palo corto. Un tanto de leyenda digno de toda una final.
Eso fue en el minuto 20. Hasta el 36 cuando Neymar hizo el segundo, los culés no dieron opción a los vascos. Ni un respiro. En ese minuto Suárez se aprovechó de que la zaga bilbaína estaba descolocada para servir en bandeja al brasileño el segundo. Gran mérito también de Rakitic por su asistencia al charrúa.
En el segundo tiempo, el FC Barcelona controló el esférico y minimizó el riesgo, aunque siempre buscando hacer el tercero que sentenciara el duelo. Lo logró en el 74 Messi. Pero Iñaki Williams obtuvo premio a su persistencia durante todo el partido en el minuto 79 con el gol del honor y provocó un hilo de esperanza en el seno de la numerosa afición rojiblanca desplazada hasta orillas del Mediterráneo.
Los futbolistas de Ernesto Valverde lo dieron todo sobre el terreno de juego y no se les puede reprochar nada. Simplemente han tenido en sus últimas finales la mala suerte de cruzarse en el camino del FC Barcelona de Messi, que sigue insaciable en su búsqueda de títulos.
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